Este primer módulo funciona como una puerta de entrada al curso y, sobre todo, como una manera de ordenar el mapa antes de empezar a construir. Aquí se presenta el enfoque general del diseño web con IA, se explica el concepto de byte coding como lógica de trabajo basada en prompts y se recorren las principales herramientas que se van a utilizar a lo largo de la formación. Es un módulo pensado para entender qué opciones existen hoy, qué tipo de resultados puede ofrecer cada una y desde qué lugar conviene abordar un proyecto web cuando no se parte de conocimientos técnicos avanzados.
Este módulo entra ya en la parte práctica y se centra en herramientas orientadas a la creación rápida de páginas con un objetivo muy concreto: lanzar, validar, mostrar y convertir. A través de Canva, Gamma y Lovable, el alumno aprende a generar landing pages y experiencias interactivas a partir de prompts, entendiendo no solo cómo se crean, sino también qué margen de edición ofrecen, qué limitaciones tienen y en qué casos merece más la pena usar una u otra. Es un bloque especialmente útil para quienes necesitan soluciones ágiles, visuales y funcionales sin entrar todavía en procesos más complejos de diseño o desarrollo.
En este último módulo el curso amplía la mirada y entra en herramientas que permiten ir un paso más allá. Por un lado, Figma se presenta como una opción más cercana al diseño web profesional, con mayor control visual, modularidad y capacidad de publicación. Por otro, Manus abre la puerta a un enfoque agéntico, donde la IA no solo responde a prompts aislados, sino que ejecuta procesos más amplios, conecta tareas y construye entregables con más autonomía. Es un módulo de cierre muy interesante porque no solo enseña herramientas, sino que ayuda a entender hacia dónde se está moviendo el trabajo digital con IA: menos fricción técnica, más capacidad de iterar y una relación cada vez más directa entre idea, instrucción y resultado publicado.